Votación IV Premios Buenas Prácticas

SALUD MENTAL ESPAÑA

null

¿Quieres votar por esta Buena Práctica?

IDA Y VUELTA

null
Cuidado y promoción de la salud mental a través de la expresión artística.

¿Qué se quería conseguir con el desarrollo de esta Buena Práctica?

A través de Ida y vuelta se ha pretendido mediante la creación artesanal, construir entornos en los que la salud mental, el medio ambiente y la igualdad de oportunidades entre las personas sean una realidad, situando en el centro del proceso de recuperación a las personas, y fomentando su participación en todas las etapas del proceso creativo de los productos elaborados en los Centros Ocupacionales prelaborales: diseño, procedimentación, controles de calidad, inventario y gestión de stock.  Para ello, se ha creado una marca con identidad propia común a los centros ocupacionales, de manera que los productos puedan situarse en el mercado en igualdad de condiciones que el trabajo de cualquier otra artesana. AFES Salud Mental trata de trasformar la idea de que la artesanía es un fin en sí misma, hacia el concepto de ser un medio para la recuperación de la salud mental de las personas y que como tal, tiene mayor valor que la mera ocupación del tiempo, tal y como había venido siendo tradicional desde la fundación de las actividades de este tipo en la Asociación en los años 80. Además, se ha realizado desde un enfoque de economía solidaria, siendo respetuosos con el medioambiente y poniendo en el centro a las personas.

¿Qué se ha hecho para conseguirlo?

Se ha diseñado una marca propia, Ida y vuelta, para los productos de creación artesanal de los Centros Ocupacionales de la entidad AFES Salud Mental, garantizando que las personas con problemas de salud mental participen en todas las etapas de la elaboración. Para ello, se ha adaptado la metodología de acompañamiento a las personas y se han procedimentado y adaptado las guías y etapas de realización de productos, buscando alternativas para que cualquier paso pueda ejecutarse por todas las personas de cada recurso, animándolas a que participen en la personalización de estos con ideas propias. Además, se han diseñado los productos teniendo en cuenta una salida comercial que ponga en valor el producto y el trabajo de la persona, compitiendo en el mercado con otras marcas de elaboración artesanal.

¿Qué se ha conseguido?

Se ha logrado el posicionamiento de Ida y vuelta como una marca de artesanía local con el eslogan elaborado artesanalmente muy cerca de ti, consolidándose como una marca propia, comprometida con el medio ambiente a través de la elaboración de productos artesanales con materiales reciclados y respetuosos con el entorno y con la persona que los elabora. Productos creados artesanalmente, cuya inspiración nace en el entorno de las personas, y en conexión con la comunidad, que permite la confluencia entre las diferentes ocupaciones de los centros y sus diferentes disciplinas, y que, a su vez, garantiza la participación de la persona en todo el proceso de elaboración como estrategia de recuperación de su salud mental. Además, Ida y Vuelta posee una cuenta específica en Instagram (ida_y_vuelta_artesanal) con la que muestra a la sociedad no sólo los productos artesanales que se elaboran sino también el mimo y el esmero con el que se realizan.

¿Qué ha mejorado gracias a la Buena Práctica?

Las personas pueden participar en todos los pasos de la producción (el diseño, la elaboración, el control de calidad, inventario y stock…), y se ha puesto en valor el papel de la artesanía en el proceso de recuperación de un problema de salud mental, como una estrategia para construir metas y trabajar hacia los objetivos personales, y no como la mera “ocupación del tiempo”. Otorgando valor al producto se ha realzado también el trabajo con las personas, la artesanía como estrategia de recuperación y un trabajo coordinado y holístico, a través del cual la creatividad despierta y se trazan caminos de aprendizaje que nos traen de vuelta.

¿Cómo se podría replicar en otras entidades?

Para replicar en otras entidades sociales, el primer paso que proponemos es el cambio de mirada desde la cultura organizacional. Esto es, entender que todas las personas van a ser capaces de participar en el proceso y que son las protagonistas de su recuperación, y que deben liderarlo. Con esto en mente, se realiza un análisis del punto de partida, qué hacemos y cómo lo hacemos, y construimos juntas el sueño al que deseamos llegar (unificar el diseño artesanal, cuál queremos que sea la filosofía de la marca, etc.). Se ofrecería, entonces, formación especializada al personal, tanto en innovación artesanal como en el modelo de recuperación de la salud mental. La adaptación de la metodología es un elemento clave en el trabajo con las personas y las profesionales deben saber cómo ponerla en práctica. Es entonces cuando se diseñarían los productos y sus materiales de apoyo y orientación (guías gráficas, videotutoriales, etc.) y se testearían de manera continua tanto por profesionales ajenos a la disciplina como por personas ajenas al recurso, evaluando desde la práctica. Las entidades que deseen ponerlo en marcha pueden contar el acompañamiento de nuestra Organización facilitando materiales e intercambiando experiencias y buenas prácticas.

null

¿Quieres votar por esta Buena Práctica?